Encopresis y enuresis en niños: el protocolo CBPT de evaluación y tratamiento
Una guía para el clínico: reconocer y tratar las dificultades de control de esfínteres en la infancia con la Terapia de Juego Cognitivo-Conductual, junto a la atención médica — bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell.
Fórmese en el protocolo CBPT para los trastornos de la eliminaciónDirección científica: Maria A. Geraci y Susan M. Knell
Itinerario clínico en cinco fases
Para psicoterapeutas infantiles
Las dificultades de control de esfínteres rara vez son cuestión de fuerza de voluntad. Cuando la vergüenza se sustituye por estructura y juego, el cuerpo puede volver a aprender lo que olvidó.
— CBPT Research Center
Cuando el cuerpo y la vergüenza se enredan
Los problemas de eliminación están entre las dificultades infantiles más angustiantes y de las que menos se habla.
Un niño que se ensucia o se moja — de día o de noche — a menudo siente vergüenza, oculta los accidentes y se retrae, mientras los padres oscilan entre la preocupación y la frustración. Una vez abordadas las causas médicas, el ciclo emocional y conductual con frecuencia mantiene el problema.
“Intento aguantar, y de pronto pasa — y no quiero que nadie lo sepa.”
Comprender los trastornos de la eliminación en niños
Una panorámica clínica: qué son la encopresis y la enuresis, cómo se presentan sus síntomas, cuándo comienzan y los factores que las causan y mantienen.
Trastornos de la eliminación (DSM-5-TR): encopresis y enuresis
Eliminación inapropiada y repetida de heces (encopresis) u orina (enuresis) que causa malestar o deterioro
Encopresis: edad cronológica/de desarrollo ≥4 años; Enuresis: edad ≥5 años
Primer paso esencial para identificar y tratar estreñimiento, infecciones urinarias o causas estructurales antes de la formulación psicológica
La vergüenza, el retraimiento social y la baja autoestima son acompañantes frecuentes con independencia del subtipo
Ambas condiciones responden bien a los abordajes combinados médicos y conductuales
¿Qué son la encopresis y la enuresis? (definiciones DSM-5-TR)
La encopresis y la enuresis son trastornos de la eliminación definidos por la evacuación inapropiada y repetida de heces u orina más allá de la edad de desarrollo esperada.
La encopresis se caracteriza por la evacuación repetida de heces en lugares inapropiados (p. ej., la ropa o el suelo), que ocurre al menos una vez al mes durante al menos tres meses, en un niño con una edad cronológica o de desarrollo de al menos cuatro años, y no atribuible únicamente a los efectos fisiológicos de una sustancia u otra condición médica (aunque el estreñimiento con incontinencia por rebosamiento es un hallazgo frecuente). La enuresis se caracteriza por la emisión repetida de orina en la cama o en la ropa, que ocurre al menos dos veces por semana durante al menos tres meses, o que causa malestar clínicamente significativo o deterioro, en un niño con una edad cronológica o de desarrollo de al menos cinco años, y no atribuible a los efectos fisiológicos de una sustancia u otra condición médica. La enuresis se especifica además como solo nocturna, solo diurna, o ambas.
Ambas condiciones conllevan con frecuencia una carga emocional significativa: el niño puede experimentar vergüenza, tratar de ocultar los accidentes y retraerse progresivamente de las actividades sociales. La evaluación médica para identificar y abordar los factores físicos contribuyentes es un prerrequisito esencial para la formulación y la intervención psicológicas.
Síntomas y presentación
Tanto la encopresis como la enuresis se presentan con patrones característicos que varían según el subtipo y el contexto evolutivo.
En la encopresis, el clínico puede observar episodios de ensuciamiento (a menudo referidos por los cuidadores más que por el niño, que puede ocultarlos), estreñimiento e incontinencia por rebosamiento, conductas de retención, evitación de los baños o de situaciones concretas relacionadas con el uso del baño, y ansiedad u oposicionismo acompañantes. En la enuresis, el patrón se define por el momento: mojar la cama durante el sueño (nocturna), mojarse de día (diurna), o ambas. En ambos subtipos, los rasgos clínicos frecuentes incluyen:
- Episodios de ensuciamiento o de mojarse no explicados únicamente por una condición médica
- Retención y estreñimiento (particularmente en la encopresis)
- Patrones nocturnos vs. diurnos (enuresis)
- Evitación de los baños o negativa a usarlos
- Secretismo y ocultación de los accidentes
- Retraimiento social y baja autoestima
Qué es evolutivamente esperable
El control vesical e intestinal se desarrolla dentro de un rango; los umbrales de edad diagnósticos distinguen el trastorno de la variación evolutiva normal.
El aprendizaje del control de esfínteres es un hito evolutivo que se despliega en un rango amplio de edades y está influido por la maduración biológica, el contexto familiar y el temperamento individual. Los accidentes ocasionales son normativos en los niños pequeños que aún están consolidando el control intestinal y vesical. Los umbrales diagnósticos del DSM-5-TR — edad cronológica o de desarrollo de al menos cuatro años para la encopresis, y de al menos cinco años para la enuresis — ofrecen un punto de referencia clínicamente fundamentado para distinguir las presentaciones que justifican una evaluación de aquellas que caen dentro del rango evolutivo esperado. El clínico debe considerar el nivel de desarrollo del niño, y no solo la edad cronológica, al interpretar la relevancia de las dificultades de control de esfínteres.
Diagnóstico diferencial y evaluación médica primero
La evaluación médica es un prerrequisito esencial para identificar y tratar los contribuyentes físicos antes de la formulación y la intervención psicológicas.
- Estreñimiento funcional con rebosamiento: uno de los contribuyentes más frecuentes a la encopresis; el estreñimiento debe identificarse y tratarse médicamente antes de que el trabajo conductual y basado en el juego pueda ser eficaz.
- Infecciones del tracto urinario (ITU): una causa médica frecuente de enuresis diurna, en particular en niñas; debe excluirse o tratarse antes de la intervención psicológica.
- Causas estructurales o neurológicas: raras pero importantes de excluir mediante evaluación pediátrica cuando la presentación es atípica o resistente a los abordajes estándar.
Comorbilidades frecuentes
Los trastornos de la eliminación en la infancia coexisten con frecuencia con trastornos de ansiedad, TDAH y conducta oposicionista. El impacto emocional secundario — vergüenza, baja autoestima y retraimiento social — es en sí mismo un área significativa de atención clínica con independencia del subtipo primario. La evaluación debe abarcar el funcionamiento emocional y conductual más amplio del niño, de modo que la formulación clínica y el plan de tratamiento aborden el cuadro completo.
Inicio, curso y epidemiología
La enuresis es más común y más frecuente en los niños más pequeños, disminuyendo con la edad; la encopresis a menudo implica estreñimiento funcional.
La enuresis es una de las preocupaciones de eliminación más prevalentes en la infancia, particularmente en los grupos de menor edad, con una prevalencia que disminuye a medida que los niños maduran. La enuresis nocturna es más común que la diurna. La encopresis es menos prevalente y se asocia más a menudo con estreñimiento funcional e incontinencia por rebosamiento. Ambas condiciones muestran una tendencia a la resolución natural con el tiempo, pero en una proporción significativa de los niños afectados las dificultades persisten sin una intervención dirigida. Las consecuencias emocionales y sociales — vergüenza, evitación de los iguales, conflicto familiar — pueden acumularse con el tiempo y convertirse en una fuente de deterioro por derecho propio, razón por la cual la atención temprana e integrada está clínicamente indicada.
Causas y factores de mantenimiento (conceptualización CBPT)
Los factores fisiológicos interactúan con la evitación aprendida, la ansiedad y el ciclo vergüenza–secretismo para mantener las dificultades de eliminación.
Los trastornos de la eliminación se comprenden mejor desde una perspectiva biopsicosocial. Los factores fisiológicos incluyen el estreñimiento funcional (que puede producir rebosamiento y distorsionar la conciencia del niño de la plenitud rectal), los umbrales de despertar del sueño en la enuresis nocturna, y la capacidad o maduración vesical. Estos factores físicos interactúan con factores conductuales y psicológicos: el niño aprende a evitar o suprimir las señales, la ansiedad en torno al uso del baño aumenta, y los accidentes se gestionan mediante el secretismo en lugar de la comunicación. Las respuestas parentales — incluso las bienintencionadas — pueden reforzar inadvertidamente la evitación o añadir vergüenza a un ciclo ya de por sí angustiante.
En la conceptualización CBPT, el mecanismo de mantenimiento clave es la interacción entre el sustrato fisiológico, la evitación aprendida y la carga emocional (vergüenza, bochorno, ansiedad). La CBPT — coordinada con el manejo médico — aborda la rutina conductual (uso programado del baño, sistemas de refuerzo), la dimensión emocional (des-avergonzar, construir motivación y confianza) y las respuestas parentales, ayudando a niño y familia a desarrollar un enfoque práctico y no punitivo que permita al cuerpo volver a aprender lo que necesita aprender.
El protocolo de tratamiento CBPT
Un itinerario estructurado, breve y orientado a objetivos para aplicar la terapia cognitivo-conductual a los trastornos de la eliminación a través del juego: desde los objetivos terapéuticos compartidos, pasando por el trabajo en cinco fases del niño con rutinas conductuales y reducción de la vergüenza, hasta la vía paralela de parent training y el cambio que el clínico puede esperar ver.
Objetivos terapéuticos
La CBPT es especialmente adecuada para el tratamiento de los trastornos de la eliminación porque aborda la rutina conductual, la carga emocional y las respuestas parentales a través del juego.
En la CBPT, el establecimiento de objetivos se comparte con el niño y la familia. El objetivo es enseñar habilidades que ayuden al niño a comprender, pensar, interpretar y responder eficazmente a los acontecimientos — escapando de los patrones negativos de pensamiento y conducta que impulsan y mantienen las dificultades de control de esfínteres. En el contexto de la encopresis y la enuresis, el protocolo persigue en general:
- desarrollar capacidades de regulación emocional;
- enseñanza directa de técnicas de manejo de la ansiedad y de autorregulación;
- desarrollar habilidades de resolución de problemas;
- psicoeducación tanto para los padres como para el niño.
Es crucial que tanto los padres como el niño partan de la conciencia de que el niño no es responsable del trastorno, de que los síntomas son algo separado de quién es el niño, y de que todos los implicados — padres, docentes y terapeutas — comparten la responsabilidad de abordar las dificultades actuales.
El trabajo con el niño — fase por fase

La intervención se organiza en cinco fases secuenciales, desde la orientación hasta el seguimiento.
Fase de Orientación
La fase inicial de la CBPT pone un énfasis significativo en preparar tanto al niño como a los padres. Una reunión inicial entre terapeuta y padres — sin el niño — repasa en detalle la historia y los antecedentes del niño y permite a los padres compartir su percepción del problema. En esta fase, el terapeuta comienza a des-avergonzar el problema y construye un lenguaje práctico y lúdico para el cuerpo que acompañará todo el tratamiento. El terapeuta ayuda a los padres a preparar al niño para la primera sesión y explica el papel continuado de los padres y de otros adultos significativos a lo largo de la evaluación y el tratamiento.
Fase de Evaluación
Esta fase recoge la información necesaria para establecer objetivos terapéuticos compartidos y orientados a metas. Más allá de las entrevistas con los padres, la observación estructurada del juego del niño es un elemento clave. La evaluación establece una línea base de los episodios de eliminación, la rutina del niño, los patrones de estreñimiento y los desencadenantes, coordinando los hallazgos con la evaluación médica. Las herramientas incluyen cuestionarios administrados a los padres, evaluación del juego del niño, una tarea de completar frases con marionetas que permite al niño revelar pensamientos y sentimientos de forma indirecta, y otras medidas personalizadas por el terapeuta.
Fase de Conceptualización del Caso
La CBPT analiza los datos recogidos durante la evaluación para planificar un tratamiento eficaz y proporcionar una estructura lógica para desarrollar y alcanzar los objetivos. Para los trastornos de la eliminación, esto significa mapear los contribuyentes fisiológicos, conductuales y emocionales específicos de este niño: la interacción entre el estreñimiento o los umbrales de despertar, la evitación aprendida, la ansiedad en torno al uso del baño y el ciclo vergüenza–secretismo, junto a los factores protectores y de riesgo del entorno familiar.
Fase de Intervención
Esta fase utiliza técnicas TCC para ayudar al niño a desarrollar respuestas más adaptativas a los problemas, situaciones y estresores, enfatizando pensamientos y conductas adaptativos. El uso programado del baño, los sistemas de refuerzo, la reducción de la ansiedad y el afrontamiento de los accidentes se ensayan a través del juego: el dibujo, la narración terapéutica, las marionetas y el juego de roles permiten al niño practicar nuevas rutinas y respuestas en un contexto seguro y libre de vergüenza. Los métodos incluyen modelado, biblioterapia, generalización y prevención de recaídas, con un trabajo explícito para trasladar las conductas aprendidas a la vida en casa y en la escuela. Las reuniones regulares con los padres continúan monitorizando el progreso.
Fase de Conclusión
Tanto el niño como la familia participan activamente en la fase final. El trabajo consolida la rutina y la confianza, la planificación de la prevención de recaídas desvanece gradualmente el apoyo terapéutico, y el niño aborda los sentimientos relacionados con el final de la terapia mientras el terapeuta destaca los cambios logrados. Las sesiones finales pueden espaciarse de semanales a quincenales o mensuales. Se proporciona refuerzo positivo por los progresos entre sesiones y la separación se normaliza. Se programan seguimientos a los 3, 6, 12 y 24 meses para verificar la eficacia de la intervención.
Aprenda a conducir cada fase en sesión
Domine la secuencia clínica de cinco fases con el niño — las técnicas TCC adaptadas al juego, las rutinas conductuales y los sistemas de refuerzo, la secuenciación en sesión y la batería de evaluación — bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell.
Obtenga el protocolo de sesión completoEl protocolo de tratamiento estructurado de 16 semanas
Para los trastornos de la eliminación, el protocolo se organiza típicamente a lo largo de aproximadamente 16 semanas, individualizado según el patrón del niño y su estado médico.
Cada sesión sigue una estructura consistente: revisión de la semana anterior, reafirmación de los objetivos, presentación de nueva información, selección de los objetivos de intervención, práctica de la prevención de recaídas y asignación de tareas para la semana siguiente. Una organización habitual integra:
- Sesiones iniciales — psicoeducación, des-avergonzar y establecer un lenguaje práctico para el cuerpo;
- Sesiones intermedias — introducción y ensayo de rutinas programadas de uso del baño, sistemas de refuerzo y estrategias de reducción de la ansiedad a través del juego;
- De forma continuada — coordinación con el manejo médico; sesiones con los padres para instaurar rutinas no punitivas en casa;
- Sesiones posteriores — consolidación de la confianza, afrontamiento de los contratiempos ocasionales y prevención de recaídas;
- Sesiones finales — reducción gradual y conclusión, con seguimientos a los 3, 6, 12 y 24 meses.
La intervención se refuerza con un Playbook: un recurso familiar de actividades semanales basadas en el juego, una copia del plan de tratamiento y de la agenda terapéutica, además de hojas de trabajo para monitorizar los patrones de eliminación y seguir el progreso. El Playbook se convierte en el objeto transicional de la familia, llevando las habilidades de la terapia al mundo cotidiano del niño.
El trabajo con la familia — entrenamiento de padres
Mientras el niño sigue el protocolo CBPT de cinco fases, los padres siguen un programa de entrenamiento paralelo en cinco fases.

Un itinerario basado en competencias lleva a los padres a la sala de juego para moldear conductas adaptativas.
El Parent Training es un modelo de intervención basado en competencias que asume que las familias son capaces de manejar el problema, que cada familia tiene fortalezas y que los padres pueden aprender nuevas habilidades. Integrado en la CBPT, lleva a los padres a la sala de juego para observar e implementar progresivamente intervenciones que moldean conductas adaptativas en presencia del terapeuta, con el objetivo de modificar los estilos relacionales y las actitudes que afectan negativamente a la conducta de los niños.
A los padres se les enseña a comprender los factores que contribuyen a los síntomas del niño, las señales y los acontecimientos que desencadenan los momentos difíciles, y estrategias de manejo de la conducta que refuerzan la autoestima en lugar de avergonzar al niño — junto a los principios de un enfoque colaborativo de resolución de problemas (Greene) que respeta tanto el punto de vista del padre como el del niño.
Con este enfoque, los padres tienen la oportunidad de:
- Aprender nuevas habilidades.
- Adquirir y practicar técnicas específicas.
- Recibir retroalimentación individualizada y continua del terapeuta para aumentar su conciencia.
- Interpretar con mayor precisión las emociones, preocupaciones y comunicación de sus hijos expresadas a través del juego.
Este programa, llamado PARENT TRAINING CBPT, sigue un enfoque integrado e innovador. Aunque el trabajo primario es con el niño, las reuniones periódicas con los padres son esenciales tanto durante la evaluación como durante el tratamiento: este itinerario corre paralelo a la terapia del niño, enfatizando el papel de los padres en la influencia sobre las conductas desadaptativas. Se anima a los padres a reforzar las conductas adaptativas del niño para que el tratamiento continúe fuera del setting terapéutico (usando el refuerzo apropiado para las conductas adaptativas y la extinción para las desadaptativas).

El itinerario de entrenamiento de padres — cinco fases
Evaluación
Se analiza el problema, se adapta el estilo parental y se definen los objetivos terapéuticos. Los padres reciben información sobre las causas y consecuencias de las conductas disfuncionales de su hijo y aprenden a establecer reglas claras y coherentes.
Aprendizaje
Esta fase enseña las nuevas habilidades necesarias para sostener el cambio. Los padres aprenden y practican técnicas específicas mediante sesiones de role-play en las que el terapeuta actúa como el niño. Los objetivos clave incluyen:
- dominio de los prerrequisitos;
- modelado de habilidades;
- role-playing;
- aprendizaje sin errores;
- aproximaciones sucesivas (moldeamiento);
- retroalimentación (reforzadores verbales y sociales, economía de fichas);
- práctica repetida.
Práctica
Los padres realizan sesiones de juego con sus propios hijos para aplicar las habilidades aprendidas, reconociendo y previniendo las situaciones que desencadenan conductas difíciles y usando estrategias coherentes de resolución de problemas en los distintos contextos. Tras la práctica inicial con el terapeuta, los padres comienzan a realizar sesiones de juego individuales bajo supervisión.
Revisión
Los padres comentan detenidamente con el terapeuta las sesiones de juego en casa para aprender a generalizar lo aprendido. Se revisan las fortalezas y los posibles problemas; el terapeuta ayuda a generalizar las intervenciones y las habilidades parentales adquiridas. Cada semana se dedica tiempo a aplicar las técnicas en la vida cotidiana y se asignan tareas para practicar las estrategias.
Conclusión
Se alcanza cuando se han cumplido los objetivos terapéuticos y los padres han logrado un nivel satisfactorio de competencia en las actividades de juego y en las habilidades parentales. La terapia se reduce gradualmente, disminuyendo la frecuencia de las sesiones a una cada dos semanas, luego mensual, y así sucesivamente.
Objetivos del entrenamiento de padres — metas específicas
Este programa ayuda a los padres a interactuar eficazmente con su hijo desarrollando hábitos y técnicas conductuales y comunicativas funcionales, eliminando las condiciones que dan lugar a las conductas problemáticas y sustituyéndolas por una conducta adaptativa y socialmente deseable.
Comprender la conducta
Aumentar la comprensión de la conducta problemática del niño.
Expectativas realistas
Establecer expectativas más realistas.
Calidez y aceptación
Aumentar la calidez, la confianza y la aceptación hacia el niño.
El valor del juego
Reconocer la importancia de la interacción a través del juego.
Comunicación eficaz
Comunicarse de forma más eficaz con sus hijos.
Confianza parental
Desarrollar mayor confianza y reducir las frustraciones experimentadas con sus hijos.
Paciencia
Cultivar mayor paciencia para crear expectativas más realistas.
Autoconocimiento
Comentar las reacciones personales con el terapeuta para comprender los propios sentimientos y conductas.
Resolución de problemas
Convertirse en solucionadores eficaces de los conflictos familiares y desarrollar una motivación más fuerte para el cambio.
El curso incluye el itinerario completo de entrenamiento de padres
Aplique la vía integrada de parent training junto al protocolo del niño — las cinco fases de la vía parental, el modelo basado en competencias y la estructura del Playbook que lleva el cambio más allá de la sala de juego.
Comience el curso Elimination Disorders in ChildrenCómo se ve el cambio
A medida que el niño construye una rutina consistente y la vergüenza deja paso a la confianza, las dificultades de control de esfínteres pierden su presa.

A través de rutinas estructuradas y de la reducción de la ansiedad aplicadas en el juego, el niño aprende que los accidentes pueden gestionarse sin vergüenza y que se puede volver a confiar en el cuerpo. A medida que crecen las habilidades de regulación emocional y de resolución de problemas — y con los padres apoyados en todo momento — el progreso llega más allá de la sala de terapia, a la vida en casa y en la escuela, con seguimientos que confirman que las mejoras se mantienen.
Fórmese en el protocolo completo de evaluación y tratamiento de los trastornos de la eliminación en niños.
Fórmese en el protocolo CBPT — curso Elimination Disorders in ChildrenEncopresis y enuresis: FAQ clínicas
¿Por qué la evaluación médica es un prerrequisito antes de comenzar la CBPT?
El estreñimiento con incontinencia por rebosamiento, las infecciones del tracto urinario y las causas estructurales o neurológicas deben identificarse y tratarse antes de que el trabajo conductual y basado en el juego pueda ser eficaz. La CBPT complementa la atención médica en lugar de sustituirla: los componentes psicológicos y basados en el juego abordan la rutina conductual, la carga emocional (vergüenza, ansiedad, motivación) y las respuestas parentales, pero estas intervenciones se construyen sobre una base de manejo médico adecuado. La formación detalla cómo coordinarse con el equipo pediátrico dentro del marco CBPT.
¿Qué aporta la CBPT más allá de los registros conductuales?
Los registros conductuales y los cuadros de estrellas son herramientas útiles, pero no abordan la vergüenza, la ansiedad y la evitación que con frecuencia mantienen las dificultades de eliminación una vez que se han establecido. La CBPT se dirige directamente a la dimensión emocional — des-avergonzando el problema, construyendo la confianza y la motivación del niño, e implicándolo a través del juego en lugar de la presión o las expectativas de rendimiento. Esto convierte al niño en un participante activo del cambio y no en un receptor pasivo de un sistema de monitorización.
¿Cuál es el papel de la familia en el protocolo CBPT?
Los padres desempeñan un papel central a lo largo de todo el protocolo. Siguen una vía paralela de formación basada en competencias en la que aprenden rutinas no punitivas, estrategias de refuerzo y enfoques consistentes de resolución de problemas que reducen el conflicto en torno al uso del baño en casa. La formación ayuda a los padres a responder a los accidentes de maneras que reducen la vergüenza y mantienen los logros terapéuticos alcanzados en sesión, de modo que el cambio se generalice a la vida familiar cotidiana.
¿La encopresis y la enuresis se tratan de la misma manera?
El marco CBPT es compartido — des-avergonzar, rutinas programadas, sistemas de refuerzo, reducción de la ansiedad, parent training — pero la intervención se adapta al subtipo específico y al perfil individual del niño. El manejo del estreñimiento es central en la encopresis, y el trabajo médico y conductual se coordinan estrechamente. En la enuresis nocturna, el despertar del sueño, la programación de líquidos y los protocolos con alarma se suman al trabajo emocional basado en el juego. La fase de conceptualización del caso mapea los contribuyentes específicos de cada niño para guiar esta adaptación.
¿Cuánto dura el tratamiento?
El protocolo se organiza a lo largo de aproximadamente 16 semanas y se individualiza según el progreso del niño y su estado médico. Muchos niños mejoran sustancialmente con la atención combinada médica y conductual dentro de este marco temporal, aunque algunos casos se benefician de un enfoque más largo o más graduado. El itinerario estructurado de cinco fases, el Playbook y los seguimientos a los 3, 6, 12 y 24 meses proporcionan un marco que puede flexibilizarse según las necesidades del niño manteniendo la consistencia clínica. La formación cubre cómo adaptar el protocolo a diferentes presentaciones.
Fórmese en el protocolo completo
Domine el protocolo CBPT completo de evaluación y tratamiento de los trastornos de la eliminación en niños — cinco fases clínicas, rutinas conductuales y reducción de la ansiedad a través del juego, y la vía de parent training.
Inscríbase en el curso Elimination Disorders in ChildrenBibliografía
El marco clínico, la batería de evaluación y el protocolo fase por fase descritos arriba se fundamentan en la literatura CBPT y en el DSM-5 / DSM-5-TR, bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell.
- American Psychiatric Association (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Text Revision (DSM-5-TR).
- Geraci M. A. (2022). La play therapy cognitivo-comportamentale. Armando Editore. Roma
- Geraci M. A. (2023). Comprendere il mondo dei bambini giocando. Armando Editore. Roma
- Geraci M. A. (2024). Il mondo della dottoressa Lulù. Collana Amazon - CBPT Books.
- Greene, R. W. (2014). The Explosive Child (enfoque colaborativo de resolución de problemas).
- Knell S. M. (1993). Cognitive Behavioral Play Therapy. J. Aronson.
