El mutismo selectivo en niños: el protocolo CBPT de evaluación y tratamiento
Una guía clínica basada en la evidencia sobre los síntomas y el tratamiento del mutismo selectivo en niños — y sobre el protocolo estructurado de Terapia de Juego Cognitivo-Conductual que ayuda a un niño que no habla a ganar control sobre la comunicación.
Fórmese en el protocolo CBPT para el mutismo selectivoDirección científica: Maria A. Geraci y Susan M. Knell
Itinerario clínico en cinco fases
Para psicoterapeutas infantiles
Construimos situaciones en las que hablar se convierte en la elección más gratificante para el niño.
— Susan M. Knell, Cognitive Behavioral Play Therapy
Cuando las palabras se quedan atascadas
El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad infantil, no timidez ni desafío.
Un niño con mutismo selectivo habla libremente en casa y sin embargo se queda completamente en silencio en la escuela o con personas poco familiares. La capacidad de lenguaje está intacta — la ansiedad bloquea el habla en entornos específicos. Para el clínico, el cuadro de presentación es consistente: un niño que quiere hablar pero no puede.
“Quiero hablar… pero las palabras se quedan atascadas.”
Comprender el mutismo selectivo
Una panorámica clínica: qué es el mutismo selectivo, cómo se presenta, cuándo comienza y los factores que lo causan y mantienen.
Trastorno de ansiedad (DSM-5-TR)
Incapacidad consistente para hablar en situaciones sociales específicas a pesar de hablar en otros contextos
Antes de los 5 años — a menudo se detecta al inicio de la escolarización
Aproximadamente 0,03–1% (DSM-5-TR)
Intacta — es ansiedad, no un déficit de lenguaje
Tiende a persistir; puede afectar el desarrollo social y académico
¿Qué es el mutismo selectivo? (definición DSM-5-TR)
El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad en el que un niño, de forma consistente, no puede hablar en determinados entornos sociales a pesar de hablar con normalidad en otros.
El mutismo selectivo puede hacer difícil que algunos niños hablen en ciertas situaciones sociales, aunque sean perfectamente capaces de hacerlo en otros contextos. Esta conducta afecta significativamente el rendimiento escolar, la interacción social y el bienestar emocional. Los niños con mutismo selectivo hablan con normalidad en casa o con personas de confianza y comprenden el lenguaje hablado, pero se retraen en contextos sociales como la escuela o con desconocidos. No es simple timidez; es una ansiedad profunda que bloquea la capacidad del niño de hablar en situaciones específicas. Sin tratamiento, el mutismo selectivo persiste y causa un deterioro significativo en el desarrollo social y emocional.

Síntomas y presentación
Los síntomas del mutismo selectivo se presentan principalmente como una incapacidad persistente para hablar en situaciones sociales específicas, a pesar de una plena capacidad de habla en otros contextos.
- Completamente en silencio en ciertos entornos (escuela, lugares públicos) y sin embargo se comunica verbalmente en casa con la familia.
- Se resiste a hablar con personas que no conoce bien — docentes, compañeros, desconocidos — incluso cuando desea comunicarse.
- Puede expresarse mediante comunicación no verbal: gestos, lenguaje corporal o dibujos.
- Señales de ansiedad: expresión plana o sin sonrisa, falta de contacto visual, timidez extrema, rabietas, dificultad con los cambios, problemas de sueño, humor irritable o deprimido.
- Evita activamente las situaciones sociales en las que hablar provoca ansiedad.
- Síntomas físicos comunes: dolores de estómago, dolores de cabeza, náuseas, mayor sensibilidad sensorial.
Mutismo selectivo frente a timidez
El mutismo selectivo no es timidez extrema — es un trastorno distinto, basado en la ansiedad, que requiere atención clínica.
La timidez es un rasgo temperamental: un niño puede sentir incomodidad situacional o tardar en soltarse, pero aun así habla cuando está listo. El mutismo selectivo es una incapacidad persistente para hablar, impulsada por la ansiedad, en entornos específicos — como la escuela — a pesar de un lenguaje intacto y un habla fluida en contextos seguros. Reconocido en el DSM-5-TR como un trastorno de ansiedad, no se resuelve simplemente con el tiempo o el reaseguramiento, y el diferencial importa: la timidez rara vez afecta el funcionamiento, mientras que el mutismo selectivo (a veces denominado mutismo situacional) altera significativamente el desarrollo social, emocional y académico del niño y requiere un plan de tratamiento estructurado.
Diagnóstico diferencial
El mutismo selectivo se distingue de otras condiciones que también pueden limitar el habla de un niño.
- Trastorno de ansiedad social: el miedo y la evitación sociales están presentes, pero el niño aún puede hablar en las situaciones temidas; en el mutismo selectivo, el habla misma queda consistentemente bloqueada en entornos específicos.
- Trastorno del espectro autista: las diferencias en la comunicación social son generalizadas en todos los contextos y se acompañan de conductas restringidas y repetitivas; en el mutismo selectivo, la comunicación social es apropiada a la edad en los entornos donde el niño se siente cómodo.
- Trastorno del desarrollo del lenguaje / trastorno de la comunicación: la capacidad de lenguaje o habla está afectada en sí misma en todos los entornos; en el mutismo selectivo el lenguaje está intacto y el silencio está impulsado por la ansiedad y es específico de la situación. El DSM-5-TR señala que la incapacidad para hablar no debe explicarse mejor por un trastorno de la comunicación ni por el desconocimiento del idioma hablado.
Comorbilidades frecuentes
El mutismo selectivo coexiste con frecuencia con otros trastornos de ansiedad — en particular la ansiedad social — y puede coexistir con el TDAH o con dificultades del habla y el lenguaje. Dado que estas condiciones moldean tanto la presentación como el tratamiento, la evaluación debe cribar los problemas concurrentes de ansiedad, atención y comunicación para que la formulación clínica y el plan de tratamiento aborden el cuadro completo.
Inicio, curso y epidemiología
El inicio promedio se sitúa entre los 3 y los 4 años, aunque el diagnóstico suele hacerse durante la edad escolar.
En los niños con antecedentes de mutismo selectivo, la producción verbal a menudo se mantiene por debajo de la media, y la timidez y la ansiedad social persisten con frecuencia en la adolescencia y la adultez incluso cuando el mutismo en sí remite.
Causas y factores de mantenimiento
Las causas del mutismo selectivo son multifactoriales — genéticas, ambientales y sociales — y el propio control del niño sobre la comunicación es lo que mantiene el silencio.
Las causas pueden incluir factores genéticos, ambientales y sociales. Los acontecimientos traumáticos o un entorno familiar que limita la comunicación pueden contribuir al trastorno. Dado que la negativa a comunicarse está completamente bajo el control del niño, ese mismo control se convierte en el factor de mantenimiento central: el cambio duradero solo es posible cuando el niño gana control sobre su comunicación en lugar de sobre su silencio. Por eso la CBPT, una terapia estructurada, breve y orientada a objetivos, se dirige directamente al mecanismo de mantenimiento — dando al niño herramientas para afrontar miedos y ansiedades, la oportunidad de participar en el cambio, la experiencia de dominio y control sobre la comunicación, y respuestas más adaptativas a las situaciones que desencadenan automáticamente el silencio.
El protocolo de tratamiento CBPT
Un itinerario estructurado, breve y orientado a objetivos para aplicar la terapia de juego para el mutismo selectivo: desde los objetivos terapéuticos compartidos, pasando por el trabajo del niño en cinco fases y la vía paralela de parent training, hasta el cambio que los clínicos pueden esperar ver.
Objetivos terapéuticos
La CBPT es muy adecuada para el tratamiento del mutismo selectivo porque entrega al niño el control sobre la comunicación.
La Terapia de Juego Cognitivo-Conductual da al niño:
- la oportunidad de participar en el cambio;
- la experiencia de un sentido de dominio;
- control sobre la comunicación;
- la capacidad de aprender respuestas más adaptativas a las situaciones que podrían inducir automáticamente el silencio.
La participación activa en el tratamiento es importante en un trastorno en el que la negativa a comunicarse está completamente bajo el control del niño. Los niños con mutismo selectivo tienen el control sobre su silencio, así que para cambiar deben ganar el control sobre su comunicación.
El trabajo con el niño — fase por fase

La intervención se organiza en cinco fases secuenciales, desde la orientación hasta el seguimiento.
Fase de Orientación
La fase inicial de la CBPT, con un énfasis significativo en la preparación tanto del niño como de los padres. Un encuentro inicial entre terapeuta y padres — sin el niño — revisa la historia y los antecedentes, permitiendo a los padres compartir su percepción del problema. El terapeuta ayuda a los padres a preparar al niño para la primera sesión y explica el papel continuo de los padres y de otros adultos significativos a lo largo de la evaluación y el tratamiento. Aunque el foco está en el niño, el terapeuta sigue interactuando regularmente con los padres para proporcionar apoyo y evaluar el progreso.
Fase de Evaluación
Esta fase reúne información crucial para establecer objetivos terapéuticos compartidos y orientados a metas. Las entrevistas clínicas con los padres revisan la historia, los antecedentes y su percepción del problema. Más allá de las entrevistas con los padres, la observación estructurada del juego del niño es un elemento clave. Las herramientas incluyen cuestionarios administrados a los padres, la evaluación del juego del niño, la evaluación del juego familiar, una tarea de completamiento de frases con títeres que permite al niño revelar pensamientos y sentimientos de forma indirecta a través del juego, y otras medidas personalizadas por el terapeuta. Una línea base de la frecuencia de las conductas de habla del niño permite evaluar el cambio de forma objetiva a lo largo del tratamiento. Los datos recogidos aquí alimentan directamente la conceptualización del caso y la intervención estructurada que siguen.
Fase de Conceptualización del Caso
La CBPT analiza los datos recogidos durante la evaluación para planificar un tratamiento eficaz y proporcionar un marco lógico para desarrollar y alcanzar los objetivos. Comienza explicando el mutismo selectivo y analizando los factores individuales, relacionales y ambientales relacionados con las preocupaciones de los padres, examinando las emociones, los pensamientos, las sensaciones físicas y las estrategias de afrontamiento del niño, junto a los factores protectores, de riesgo y de mantenimiento.
Fase de Intervención
Esta fase utiliza técnicas TCC para ayudar al niño a desarrollar respuestas más adaptativas a los problemas, las situaciones y los estresores, enfatizando los pensamientos y las conductas adaptativas. Los métodos incluyen modeling, role playing, biblioterapia, generalización y prevención de recaídas. Las técnicas cognitivas tradicionales se adaptan mediante herramientas de juego — el dibujo y las artes expresivas, la narración terapéutica y los títeres que afrontan situaciones similares — con un trabajo explícito de generalización de las conductas aprendidas a otros contextos. Las reuniones regulares con los padres continúan para monitorizar el progreso e intervenir en las interacciones padre–hijo.
Fase de Conclusión
Tanto el niño como la familia participan activamente en la fase final. El niño afronta los sentimientos relacionados con el final de la terapia mientras el terapeuta destaca los cambios y consolida el aprendizaje. Las sesiones finales pueden espaciarse de semanales a quincenales o mensuales, ayudando al niño a percibir su capacidad de manejar la vida sin el terapeuta. Se proporciona refuerzo positivo por los progresos entre sesiones y la separación se normaliza. Se programan seguimientos a los 3, 6, 12 y 24 meses para verificar la eficacia de la intervención.
Aprenda a conducir cada fase en sesión
Domine la secuencia clínica de cinco fases con el niño — las técnicas TCC adaptadas al juego, la secuenciación en sesión y la batería de evaluación — bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell.
Obtenga el protocolo de sesión completoEl trabajo con la familia — entrenamiento de padres
Mientras el niño sigue el protocolo CBPT de cinco fases descrito arriba, los padres siguen un programa paralelo de formación en cinco fases.

Un itinerario basado en competencias lleva a los padres a la sala de juego para moldear conductas adaptativas.
El Parent Training es un modelo de intervención basado en competencias que asume que las familias son capaces de manejar el problema, que cada familia tiene fortalezas y que los padres pueden aprender nuevas habilidades. Integrado en la CBPT, lleva a los padres a la sala de juego para observar e implementar progresivamente intervenciones que moldean conductas adaptativas en presencia del terapeuta, con el objetivo de modificar los estilos relacionales y las actitudes que afectan negativamente a la conducta de los niños.
Los adultos ayudan sobre todo tratando el silencio como ansiedad, no como desafío. Es importante que padres y docentes comprendan que el mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad y no una elección del niño, que sean pacientes y apoyen al niño sin presionar, y que colaboren con terapeutas y docentes para crear un entorno de apoyo.
Con este enfoque, los padres tienen la oportunidad de:
- Aprender nuevas habilidades.
- Practicar técnicas específicas.
- Recibir retroalimentación individualizada y continua del terapeuta para aumentar su conciencia.
- Mejorar su capacidad de interpretar las emociones, las preocupaciones y la comunicación de sus hijos expresadas a través del juego.
Este programa, llamado PARENT TRAINING CBPT, sigue un enfoque integrado e innovador. Aunque el trabajo primario es con el niño, las reuniones periódicas con los padres son esenciales tanto durante la evaluación como durante el tratamiento: este itinerario corre paralelo a la terapia del niño, enfatizando el papel de los padres en la influencia sobre las conductas desadaptativas. Se anima a los padres a reforzar las conductas adaptativas del niño para que el tratamiento continúe fuera del setting terapéutico (usando el refuerzo apropiado para las conductas adaptativas y la extinción para las desadaptativas).

El itinerario de entrenamiento de padres — cinco fases
Evaluación
Se analiza el problema, se adapta el estilo parental y se definen los objetivos terapéuticos. Los padres reciben información sobre las causas y consecuencias de las conductas disfuncionales de su hijo y aprenden a establecer reglas claras y coherentes.
Aprendizaje
Esta fase enseña las nuevas habilidades necesarias para sostener el cambio. Los padres aprenden y practican técnicas específicas mediante sesiones de role-play en las que el terapeuta actúa como el niño. Los objetivos clave incluyen:
- dominio de los prerrequisitos;
- modelado de habilidades;
- role-playing;
- aprendizaje sin errores;
- aproximaciones sucesivas (moldeamiento);
- retroalimentación (reforzadores verbales y sociales, economía de fichas);
- práctica repetida.
Práctica
Los padres realizan sesiones de juego con sus propios hijos para aplicar las habilidades aprendidas, reconociendo y previniendo las situaciones que desencadenan conductas difíciles y usando estrategias coherentes de resolución de problemas en los distintos contextos. Tras la práctica inicial con el terapeuta, los padres comienzan a realizar sesiones de juego individuales bajo supervisión.
Revisión
Los padres comentan detenidamente con el terapeuta las sesiones de juego en casa para aprender a generalizar lo aprendido. Se revisan las fortalezas y los posibles problemas; el terapeuta ayuda a generalizar las intervenciones y las habilidades parentales adquiridas. Cada semana se dedica tiempo a aplicar las técnicas en la vida cotidiana y se asignan tareas para practicar las estrategias.
Conclusión
Se alcanza cuando se han cumplido los objetivos terapéuticos y los padres han logrado un nivel satisfactorio de competencia en las actividades de juego y en las habilidades parentales. La terapia se reduce gradualmente, disminuyendo la frecuencia de las sesiones a una cada dos semanas, luego mensual, y así sucesivamente.
Objetivos del entrenamiento de padres — metas específicas
Este programa ayuda a los padres a interactuar eficazmente con su hijo desarrollando hábitos y técnicas conductuales y comunicativas funcionales. Busca eliminar las condiciones que dan lugar a las conductas problemáticas y sustituirlas por una conducta adaptativa y socialmente deseable — previniendo la disfunción, promoviendo el bienestar y mejorando las condiciones de crisis.
Comprender la conducta
Aumentar la comprensión de la conducta problemática del niño.
Expectativas realistas
Establecer expectativas más realistas.
Calidez y aceptación
Aumentar la calidez, la confianza y la aceptación hacia el niño.
El valor del juego
Reconocer la importancia de la interacción a través del juego.
Comunicación eficaz
Comunicarse de forma más eficaz con sus hijos.
Confianza parental
Desarrollar mayor confianza y reducir las frustraciones experimentadas con sus hijos.
Paciencia
Cultivar mayor paciencia para crear expectativas más realistas.
Autoconocimiento
Comentar las reacciones personales con el terapeuta para comprender los propios sentimientos y conductas.
Resolución de problemas
Convertirse en solucionadores eficaces de los conflictos familiares y desarrollar una motivación más fuerte para el cambio.
El curso incluye el itinerario completo de entrenamiento de padres
Aplique la vía integrada de parent training junto al protocolo del niño — las cinco fases de la vía parental, el modelo basado en competencias y la estructura de tareas para casa que lleva el cambio más allá de la sala de juego.
Comience el curso Selective MutismCómo se ve el cambio
A medida que el niño gana control sobre la comunicación, el silencio es sustituido gradualmente por respuestas adaptativas.

Dado que la negativa a comunicarse está completamente bajo el control del niño, la participación activa es lo que hace posible el cambio: a medida que el niño gana control sobre la comunicación, el silencio es sustituido gradualmente por respuestas nuevas y adaptativas. Con los padres apoyados en todo momento, el progreso llega más allá de la sala de terapia a la escuela y la vida diaria.
Fórmese en el protocolo completo de evaluación y tratamiento del mutismo selectivo.
Fórmese en el protocolo CBPT — curso Selective MutismMutismo selectivo y CBPT: FAQ clínicas
¿Cuál es la base de evidencia de la CBPT en el mutismo selectivo?
La Terapia de Juego Cognitivo-Conductual aplica técnicas cognitivo-conductuales con apoyo empírico — modeling, moldeamiento (shaping), exposición gradual, role play y refuerzo — dentro de un marco de juego apropiado al desarrollo, en consonancia con la conceptualización DSM-5 del mutismo selectivo como trastorno de ansiedad. Dado que la comunicación del niño está bajo su propio control, el mecanismo de dominio y control del protocolo se dirige directamente al factor de mantenimiento. El curso CBPT sobre el mutismo selectivo detalla el protocolo y su fundamento clínico bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell.
¿Cómo estructura el protocolo CBPT la exposición gradual para un niño que no habla?
La exposición se aplica a través del juego y de aproximaciones sucesivas (moldeamiento): primero se refuerza al niño por la participación no verbal, luego por los sonidos, las palabras sueltas y los intercambios verbales progresivamente más exigentes, siempre dentro de un entorno de baja presión que preserva la sensación de control. El modeling con títeres, la narración terapéutica y el role play permiten al niño ensayar el habla antes de generalizarla a la escuela y a los contextos cotidianos. El curso recorre la secuenciación en sesión paso a paso.
¿Qué herramientas de evaluación se utilizan antes del tratamiento?
La fase de evaluación combina entrevistas con los padres, observación estructurada del juego del niño, evaluación del juego familiar, cuestionarios a los padres y una tarea de completamiento de frases con títeres, además de medidas personalizadas por el terapeuta. Se establece una línea base conductual de la frecuencia del habla, de modo que el cambio pueda seguirse objetivamente a lo largo del tratamiento. La formación proporciona la batería de evaluación y las guías de puntuación.
¿Cómo se integra la colaboración de los padres y la escuela en el protocolo?
Los padres siguen una vía paralela de formación basada en competencias: aprenden a reforzar las conductas adaptativas, aplicar la extinción a las desadaptativas y conducir sesiones de juego supervisadas, de modo que las mejoras se generalicen más allá de la sala de terapia. Las reuniones regulares terapeuta–padres monitorizan el progreso y ajustan las interacciones padre–hijo, mientras que la colaboración con los docentes extiende el entorno consistente y tranquilizador al contexto escolar.
¿Cómo se mide el progreso del tratamiento?
El progreso se mide con respecto a la línea base conductual establecida en la evaluación — cambios en la frecuencia del habla y en las respuestas adaptativas en los distintos entornos — junto con objetivos compartidos y orientados a metas acordados con el niño y la familia. Los seguimientos estructurados a los 3, 6, 12 y 24 meses verifican el mantenimiento y guían la prevención de recaídas.
¿Qué formación clínica se requiere para aplicar el protocolo CBPT para el mutismo selectivo?
Aplicar el protocolo con competencia requiere una formación estructurada en el modelo CBPT: la secuencia clínica de cinco fases, las técnicas TCC adaptadas al juego, la batería de evaluación y la vía integrada de parent training. El curso Selective Mutism del CBPT Research Center, bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell, proporciona esta formación de nivel clínico con el protocolo completo en sesión.
¿El mutismo selectivo forma parte del espectro autista?
No. El mutismo selectivo está clasificado en el DSM-5-TR como un trastorno de ansiedad y es distinto del trastorno del espectro autista, en el que las diferencias en la comunicación social son generalizadas en todos los entornos y se acompañan de conductas restringidas y repetitivas. Ambos pueden coexistir, por lo que una evaluación diferencial cuidadosa es esencial — en el mutismo selectivo la comunicación es apropiada a la edad en los contextos donde el niño se siente cómodo y el silencio está impulsado por la ansiedad y es específico de la situación. El curso CBPT sobre el mutismo selectivo detalla la batería de evaluación utilizada para hacer esta distinción.
¿Puede un niño superar el mutismo selectivo sin tratamiento?
Ocasionalmente puede mejorar por sí solo, pero con mayor frecuencia persiste y la ansiedad asociada puede prolongarse en la adolescencia y la adultez, con un impacto social y académico duradero. Dado que el silencio se mantiene por el propio control del niño sobre la comunicación, la intervención temprana basada en la evidencia se asocia con mejores resultados que una actitud de esperar y ver. El protocolo CBPT se dirige directamente a ese mecanismo de mantenimiento — el curso muestra cómo.
¿A qué edad puede diagnosticarse el mutismo selectivo?
El diagnóstico suele hacerse a partir de los 3 a 5 años, una vez que la incapacidad para hablar ha persistido durante al menos un mes y no se limita al primer mes de escuela, según los criterios DSM-5-TR. El inicio es típicamente antes de los 5 años, aunque a menudo se reconoce por primera vez al inicio de la escolarización, cuando aumentan las demandas de comunicación. El curso cubre los criterios diagnósticos, la medición de la línea base y la fase estructurada de evaluación.
Fórmese en el protocolo completo
Domine el protocolo CBPT completo de evaluación y tratamiento del mutismo selectivo — cinco fases clínicas, técnicas TCC adaptadas al juego y la vía de parent training.
Inscríbase en el curso Selective MutismBibliografía
El marco clínico, la batería de evaluación y el protocolo fase por fase descritos arriba se fundamentan en la literatura CBPT y en el DSM-5 / DSM-5-TR, bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell.
- Favaro, A., & Sambataro, F. (2021). Manuale di psichiatria. Piccin.
- Geraci M. A. (2022). La play therapy cognitivo-comportamentale. Armando Editore. Roma
- Geraci M. A. (2023). Comprendere il mondo dei bambini giocando. Armando Editore. Roma
- Geraci M. A. (2024). Il mondo della dottoressa Lulù. Collana Amazon - CBPT Books.
- Knell S. M. (1993). Cognitive Behavioral Play Therapy. J. Aronson
- American Psychiatric Association (2013). Manuale diagnostico e statistico dei disturbi mentali – Quinta edizione. DSM-5. Tr.it.
Formación CBPT especializada en Mutismo Selectivo — un módulo clínico basado en la evidencia bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell. Para terapeutas infantiles y psicólogos clínicos que trabajan con niños ansiosos y que no hablan.
El Mutismo Selectivo es un trastorno de ansiedad complejo que exige una evaluación cuidadosa y un abordaje cuidadosamente graduado. El módulo clínico CBPT sobre el Mutismo Selectivo proporciona a los terapeutas un marco integral: desde el diagnóstico diferencial y la psicoeducación familiar hasta las técnicas de exposición gradual dentro del setting de terapia de juego.
El protocolo, desarrollado bajo la dirección científica de Maria A. Geraci y Susan M. Knell en el CBPT Research Center, se fundamenta en la evidencia actual y está adaptado a las necesidades evolutivas de los niños que presentan ausencia de habla situacional.
Qué aprenderá
- Diferenciar el Mutismo Selectivo del Trastorno de Ansiedad Social y de los retrasos del lenguaje
- Aplicar las técnicas CBPT de exposición graduada dentro de sesiones basadas en el juego
- Diseñar protocolos de parent training y de colaboración con la escuela
- Utilizar herramientas CBT-Play para la psicoeducación con niños y cuidadores
- Monitorizar el progreso del tratamiento con instrumentos estandarizados
Por qué la CBPT es eficaz para el Mutismo Selectivo
- ✓ El mutismo selectivo es de base ansiosa — la TCC aborda el mecanismo central (reestructuración cognitiva + exposición conductual)
- ✓ Knell, S. M. (1993a) — To show and not tell: CBPT in the treatment of Elective Mutism (estudio de caso fundacional)
- ✓ La modalidad de juego reduce la presión de rendimiento en los niños a los que les cuesta verbalizar
- ✓ Intervención estructurada en 5 fases con parent training (los padres desempeñan un papel clave en la exposición graduada)
- ✓ Compatible con la extensión al ámbito escolar y con tareas para casa implementadas por los padres
PROTOCOLO CBPT ESTRUCTURADO PARA EL MUTISMO SELECTIVO
Un curso online integral sobre la evaluación, la planificación y el tratamiento del mutismo selectivo con Terapia de Juego Cognitivo-Conductual.
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CBPT Research Center — donde Susan M. Knell, pionera de la CBPT, ejerce la dirección científica. Formación en la que confían centros clínicos de todo el mundo.
